
Adorni presentó su DDJJ con polémicas declaraciones
El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, presentó el miércoles por la noche su dec...
El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, presentó el miércoles por la noche su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción y ante ARCA. Lo hizo con el timing propio de quien mide cada movimiento: luego de semanas de expectativa y en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, reconoció haber poseído más de 500.000 dólares no declarados antes de ingresar a la función pública. La confesión pública fue notable por su naturalidad. En diálogo con LN+, el funcionario dijo haber invertido 200.000 dólares en Bitcoin y haber ganado unos 300.000. El argumento central: él y su esposa ahorraron toda la vida y lo pusieron «en negro, como la mayoría de los argentinos que tuvo la suerte de ahorrar«.
La frase es, a la vez, una confesión y una política. Confesión porque admite que los bienes no estuvieron declarados. Política porque apela a esa zona gris donde millones de argentinos efectivamente vivieron décadas —el colchón, el cajón, el sobre— como si eso convirtiera la omisión de un funcionario de primer nivel en un acto comprensible, casi solidario. Hizo un mea culpa y dijo que pagaría todo lo que devenga del error, para luego agregar: «No soy chorro, todo lo hice en mi vida privada».
El problema no es si es o no «chorro». El problema es que estamos hablando del Jefe de Gabinete de la Nación —el segundo cargo ejecutivo del país— y de un patrimonio que no cerraba con los ingresos declarados desde el inicio de la gestión. El propio funcionario reconoció que al confeccionar su declaración de inicio simplemente copió sus presentaciones anteriores sin incorporar los ahorros acumulados junto a su esposa, y que «arrastró ese error». Ese error tipográfico significan más de medio millón de dólares.
El contexto agrava todo. La Ley de Inocencia Fiscal —impulsada por el diputado Espert y celebrada por el propio Milei— permite pagar Ganancias únicamente sobre lo facturado, sin importar cuánto haya crecido el patrimonio ni el consumo personal. En términos llanos, quien se adhiere no está obligado a explicar la brecha entre sus ingresos y sus bienes reales. Adorni y su esposa Bettina Angeletti se incorporaron a ese régimen justamente antes de presentar la declaración jurada, cuya demora venía siendo señalada por la oposición y la prensa. La secuencia es demasiado prolija para ser casual.
La investigación sobre los viajes y la compra de inmuebles entrará ahora en una nueva fase. El fiscal Gerardo Pollicita analizará si la documentación es suficiente para respaldar los gastos o si pedirá al juez Ariel Lijo que cite al funcionario a indagatoria. Desde el Gobierno adelantaron que Adorni y su esposa regularizarán las obligaciones tributarias que pudieran surgir de las omisiones reconocidas. Sin embargo, la presentación de la documentación no implica el cierre de la causa.
Al ser consultado sobre si analizó renunciar, el funcionario fue claro: «El objetivo no soy yo, el objetivo es voltear al Gobierno. Van por el Presidente Milei». La respuesta dice mucho. Cuando los números no cierran, la salida es política: convertirse en víctima de una conspiración mayor. El funcionario tiene el respaldo de Milei y de Karina. La causa sigue abierta. Y la frase «ahorré en negro como todos» quedará flotando como epitafio de una gestión que llegó al poder prometiendo transparencia absoluta.
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/adorni-presento-su-ddjj-con-polemicas-declaraciones/