
El ajedrez de las tranqueras
Por Redacción Extra Digital El campo nuevejuliense empezó a jugar al ajedrez, y sobre...
Por Redacción Extra Digital
El campo nuevejuliense empezó a jugar al ajedrez, y sobre el tablero hay más piezas que las que se ven. A primera vista, la jugada de apertura la hizo la Sociedad Rural con su proyecto de Comisión Vial autónoma, entregado en mano a los cinco presidentes de bloque. Pero la partida venía de mucho antes, y quien se encargó de recordarlo fue la Federación Agraria. Su presidenta local, Patricia Gorza, pasó por «Temprano para Todo» (Supernova 97.9) y aplaudió la iniciativa de la Rural con un entusiasmo que traía memoria adentro. Dijo que la celebraba «muchísimo» porque «a las instituciones y las personas les cuesta mucho cambiar de opinión», y recordó que durante las reuniones de emergencia de todo el año pasado la postura de la Rural era rechazar este tipo de herramienta, al punto de que, según la propia Gorza, la intendenta Gentile les había manifestado en varias oportunidades que antes de la inundación el municipio había propuesto armar algún sistema y la Rural siempre se había opuesto. El elogio, como se ve, venía con espinas. En la política de las entidades también existen los abrazos que acomodan al abrazado en el lugar exacto donde uno quiere que quede.
Porque la Federación Agraria juega su propia partida, y con otro reloj. La filial local presentó el 12 de mayo, por expediente 342, un pedido de mesa de trabajo formal, con actas, todos los bloques y todos los actores de la ruralidad, para un problema que acumula dieciocho meses. La nota quedó estancada en comisión, el 17 de julio reiteraron la presentación y esperan respuesta en la próxima reunión de la comisión de obras públicas. Gorza fue quirúrgica al describir el estancamiento. De palabra está todo bien, dijo, pero en la formalidad la voluntad política no aparece, «ni del Ejecutivo ni de los concejales en general». Y deslizó una hipótesis que en la trastienda del HCD debe haber hecho ruido: lo que molesta de la formalidad es que las cosas dejan de quedar en el aire, y lo que no queda en el aire obliga a asumir compromisos que a lo mejor no todos están dispuestos a asumir.
Las diferencias entre las dos entidades rurales son más profundas de lo que sugiere la coincidencia en el diagnóstico. La Rural llegó con una ordenanza terminada, inspirada en Benito Juárez, con comisión autónoma y gerente por concurso. La Federación sostiene que no se puede copiar el modelo de un distrito con otra realidad financiera, advierte contra la creación de burocracia innecesaria con la figura del gerente, y pone sobre la mesa el dato que ningún articulado resuelve por sí solo. El parque vial del distrito requiere una inversión de unos cinco millones de dólares en maquinaria, el municipio carece de acceso al financiamiento tradicional y ni siquiera cuenta con una carpeta sólida para salir a buscarlo. Sin resolver eso, dicen en la Federación, cualquier cambio será cosmético y terminará en frustración. También señalan las sillas vacías de la propuesta rural, las cooperativas de servicios, la educación, la salud, la patrulla rural, el transporte y los acopios, actores sin cuyo compromiso ningún cambio estructural camina.
El cuadro deja al oficialismo en una posición curiosa. Su mejor carta defensiva es el recuerdo de que alguna vez propuso un sistema y el campo lo rechazó. Pero jugar esa carta obliga a admitir la pregunta incómoda de por qué aquel interlocutor que decía que no hoy prefiere administrar la caja por su cuenta, y por qué el que solo pedía una mesa lleva casi tres meses esperando que se la armen. Ninguna de las dos respuestas favorece al Ejecutivo, y el silencio tampoco, porque agosto llega con dos expedientes en el Concejo, dos entidades movilizadas y un solo tema del que ya nadie puede bajarse. Las miradas ahora están esperando la jugada de la próxima reunión de la comisión de obras públicas. Ahí se sabrá si el Concejo entendió que el reloj de la partida ya está corriendo, y que en este juego la pieza que no se mueve también comunica.
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/el-ajedrez-de-las-tranqueras/