
La importancia de un suelo saludable
Por Ing. Agr. Florencia Céspedes Existen 8.7 millones de especies de pl...
Por Ing. Agr. Florencia Céspedes
Existen 8.7 millones de especies de plantas, animales y otros seres vivos que conforman la biodiversidad en el planeta Tierra. Cerca de un millón de ellas enfrentan la extinción en las próximas décadas, de acuerdo al informe aportado en el 2019 por la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad, organismo independiente que guía a los gobiernos, negocios y a la sociedad en la conservación y el desarrollo sostenible.
Los suelos de nuestra zona no escapan al problema. La culpa? Del Humano. Este, por el mal manejo de los recursos naturales, ha causado y sigue provocando erosiones, contaminaciones, falta de nutrientes por la sobreexplotación y los monocultivos como la soja que, desde los 90, con el boom que causó la aparición de la RR (resistente al glifosato), la exportación de nutrientes a través de las cosechas (exportación en granos es superior al aportado en la siembra), todos estos factores hicieron que se intensifique el uso de fertilizantes químicos causando variaciones en la acidez o alcalinidad de los suelos, por nombrar algunos de los causantes de problemas.
A comienzos del siglo XX los suelos eran una reserva de biodiversidad. Contenían comunidades subterráneas. Había más organismos vivos en una cucharada de suelo que personas en la Tierra, según relatan las revistas de la década del 70. Un suelo saludable y biodiverso albergaba vertebrados, invertebrados, virus, bacterias, hongos, líquenes y plantas que le proporcionaban múltiples funciones y servicios ecosistémicos a todos y a todo. De hecho, los suelos contenían más del 25 % de la biodiversidad de nuestro planeta. Esta comunidad diversa de organismos vivos dentro de ellos mantenía a los suelos sanos y fértiles. Toda criatura que vivía en el suelo alimentaba y protegía a las plantas y ellas, a su vez, lo nutrian con sus hojas secas, una simbiosis con bacterias fijadoras de nitrógeno.
Esa población en el suelo es necesario que la recuperemos para alimentar y usar en la industria farmacéutica. Muchos microorganismos del suelo se utilizan para producir antibióticos. Por ejemplo, la penicilina, uno de los antibióticos más utilizados en todo el mundo, proviene originalmente de un pequeño hongo que vive en el suelo. ¿Podemos ayudar a proteger la biodiversidad del suelo? La respuesta es afirmativa.
Algunas de estas prácticas son simples. Por ejemplo, evitar la eliminación de vegetación de la cubierta del suelo, mantener la diversidad de cultivos, evitar los monocultivos y el avance del cemento, compostaje, el uso de refugios naturales, barreras forestales o cercos, para ayudar a prevenir los efectos erosivos del viento y el agua en campos o terrenos donde hay casas en las ciudades.
Otros son más complejos. La rotación de cultivos o la agrosilvicultura, por ejemplo, pueden mitigar el cambio climático al reducir las emisiones, almacenar carbono y agua en la biomasa vegetal y los suelos donde se practique.
Todos podemos proteger el suelo creando conciencia y abogando por la educación. En planta urbana la observación de las malezas puede ayudarnos ya que indican y mucho, gestionando los recursos que le sacamos de manera sostenible con uso de abonos orgánicos, invirtiendo en innovación en el ámbito rural. Hay instituciones reconocidas que llevan muchos años trabajando, y muy bien, el tema. Ejemplo de ello es AAPRESID, reutilizando y reciclando materiales antes de considerar a todo lo que tenemos en casa basura.
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/la-importancia-de-un-suelo-saludable/