
La plaza, la ley y el termómetro
Hay un viejo principio del derecho probatorio que enseña que los mismos hechos, leídos por testi...
Hay un viejo principio del derecho probatorio que enseña que los mismos hechos, leídos por testigos distintos, producen relatos distintos. La cuarta Marcha Federal Universitaria del martes 12 de mayo lo volvió a confirmar: docentes, estudiantes, no docentes y gremios se movilizaron a Plaza de Mayo para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Sobre eso hay acuerdo. Sobre todo lo demás, no.
La mirada del termómetro
La primera mirada se ocupa, ante todo, de medir. Cuántos fueron, cuántos menos que la vez anterior, cuánta calle ocuparon. Es una mirada que se presenta como objetiva, casi notarial, y confía en que la cifra hable por sí sola. Esa mirada nos dejó una serie estadística reveladora: 430.000 personas el 23 de abril de 2024; 270.000 el 2 de octubre del mismo año; y unas 120.000 el martes pasado. Si los números fueran un electrocardiograma, hablaríamos de un pulso que se enlentece. La pregunta que esta mirada formula, casi obsesivamente, es si el reclamo «todavía tiene fuerza». Es una mirada legítima. Pero, sin proponérselo, le hace el juego a quien gobierna: si el problema es cuántos vienen, la pregunta política deja de ser por qué vienen.
La mirada de la temperatura
La segunda mirada hace otra cosa. No cuenta cabezas: cuenta historias. Pone la cámara sobre el pibe que viajó desde La Plata con un termo bajo el brazo, sobre la maestra que se formó en un terciario público, sobre el docente con doctorado que hace Uber para llegar a fin de mes. Incorpora datos que la otra jerarquiza menos: los salarios universitarios cayeron por decimoctavo mes consecutivo, el 80% de los docentes cobra bajo la línea de pobreza, las becas Progresar siguen congeladas en 35 mil pesos desde 2023, las transferencias a las universidades acumulan una caída real del 45,6% entre 2023 y 2026. Y un dato no menor: horas antes de la marcha el Gobierno recortó 78 mil millones de pesos a programas educativos, 3.000 millones al CONICET incluidos. Donde una mirada cuantifica el caudal del río, la otra reconstruye la temperatura del agua.
La cuestión de fondo
Toda cifra de movilización es una interpretación política. La «mirada termómetro» habló de 430.000 en aquella primera marcha; los organizadores estimaron 800.000; el Gobierno, 150.000. La cifra que se consagra como objetiva es, en realidad, una elección editorial dentro de una horquilla amplísima. Y la curva descendente (430.000 → 270.000 → 120.000) admite dos lecturas opuestas. Una dice: el reclamo se agota. La otra dice: con protocolo antipiquetes vigente y vallados que rodean Plaza de Mayo como un búnker, lo notable no es que sean menos, es que sigan yendo.
Mientras se discute la temperatura de la plaza, lo que está en juego es bastante más grave. La Ley 27.795 de Financiamiento Universitario fue sancionada por el Congreso, vetada por el Ejecutivo (decreto 759/2025), e insistida por ambas Cámaras con la mayoría agravada de los dos tercios que prevé el artículo 83 de la Constitución Nacional. Convertida en ley, fue además validada por la Justicia en dos instancias. El Poder Ejecutivo, sin embargo, no la aplica.
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/la-plaza-la-ley-y-el-termometro/