
Microbasurales: El reclamo que no encuentra respuestas
En la intersección de las calles Antártida...
En la intersección de las calles Antártida Argentina y Compaire, el paisaje se ha visto transformado por una problemática que parece no tener fin. Lo que comenzó hace más de 10 años como un cúmulo esporádico de residuos se ha consolidado en un microbasural que despierta la indignación de los vecinos, quienes denuncian una degradación constante de su calidad de vida y un riesgo sanitario latente en esa zona entre lo rural y lo semi urbano.
La acumulación de desechos en esta esquina estratégica no es un fenómeno reciente. Los residentes de la zona aseguran que, a pesar de las reiteradas limpiezas municipales, el sitio vuelve a llenarse de escombros, restos de poda y basura domiciliaria en cuestión de días, incluso animales muertos (chanchos). Por un lado las personas que ven un lugar de disposición de residuos y tiran lo que sea y por otro, la deficiente recolección en la zona. Esta situación genera un foco infeccioso que se agrava con las altas temperaturas, propiciando la proliferación de insectos y roedores, además de despedir olores nauseabundos que impiden a los que viven en los alrededores disfrutar de sus propios hogares.
La problemática ha escalado hasta el Concejo Deliberante. Meses atrás, el bloque de concejales de la Unión Cívica Radical (UCR) presentó un proyecto formal exigiendo al Ejecutivo municipal la implementación de controles más estrictos y una vigilancia activa en los puntos críticos de arrojo de basura. El pedido de los ediles radicales no solo hacía hincapié en la limpieza inmediata del predio de Antártida Argentina y Compaire, sino que subrayaba la necesidad de instalar cartelería prohibitiva y aplicar sanciones efectivas a quienes utilicen la vía pública como depósito de residuos. A pesar del tiempo transcurrido desde aquella presentación, los vecinos sostienen que la fiscalización brilla por su ausencia y que no se han visto patrullajes ni medidas preventivas que disuadan a los infractores.
Mientras las gestiones políticas parecen estancadas en la burocracia administrativa, la comunidad exige una solución de fondo que trascienda la simple recolección periódica. El caso de Antártida Argentina y Compaire se ha convertido en un símbolo de la lucha vecinal en 9 de Julio por un espacio público limpio y seguro. La expectativa ahora se centra en si las autoridades locales finalmente tomarán las riendas de la situación o si, por el contrario, el microbasural continuará expandiéndose como una mancha de abandono en la trama peri-urbana de la ciudad.
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/microbasurales-el-reclamo-que-no-encuentra-respuestas/