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Qué par de pájaros…

Walter Torres y Juan Flores, representantes del Club de Observ...

Qué par de pájaros…

Walter Torres y Juan Flores, representantes del Club de Observ...

Walter Torres y Juan Flores, representantes del Club de Observadores de Aves (COA) Junquero de 9 de Julio, compartieron en «Un Plan Perfecto» (Supernova 97.9) los detalles de su participación en el reciente encuentro regional de observadores realizado en General Madariaga. El evento reunió a 11 clubes de la región Pampa pertenecientes a Aves Argentinas para compartir actividades, actualizar datos y realizar jornadas de avistaje en campo.
Allí se dictó una charla sobre el programa regional del Cono Sur «Alianza del pastizal» que busca articular la producción agropecuaria (como la ganadería) con la conservación de hábitats y la protección de especies amenazadas como la loica pampeana. Actualmente, reúne a más de 170 productores y abarca unas 530.000 hectáreas en 14 provincias.
Al respecto, Juan flores explica que «una de las banderas de Aves Argentinas es precisamente el conservacionismo. Y el conservacionismo no es lo mismo que el proteccionismo o el animalismo, es decir, en el conservacionismo siempre la tendencia es a que se trabaje conjuntamente para convivir con las actividades. Por ejemplo, la producción, el uso de la tierra con precisamente esto, la conservación de las especies, sea el hábitat, la convivencia, como bien decías. Por eso es una tarea difícil porque esta gente andan por todo el país y realmente asesorando y tratando de acercarse a productores mayormente para poder aconsejar y le dan una serie de pasos a seguir para poder seguir generando lo que están produciendo pero con otro impacto ambiental. Ejemplo concreto, se trabaja con ganaderos, hay especies que anidan en los lugares donde pastorea la hacienda. Entonces se hacen convenios con los establecimientos para que, por ejemplo, en época de nidificación, retirar la hacienda de ese lugar y dejar que la naturaleza haga lo suyo. Incluso a veces se ponen también protectores, como rollos así, estructuras metálicas, por ejemplo, para proteger los nidos».
Walter Torres agrega otro ejemplo: «La loica pampeana es un ave que está amenazada, en peligro de extinción, acá en Buenos Aires. Y entonces se toman así esas medidas para poder intervenir lo menos posible, es decir, y para el productor en realidad siempre se le busca la condición de que pueda seguir haciendo lo que está haciendo, es decir, que retiren por decir, la hacienda de un predio donde se ve que nidifican, no significa que no la vayan a hacer, sino que lo hacen, el pastoreo lo hacen en otro lote. Entonces es una cuestión de orden más que nada, que antes por ahí no se tenía en cuenta, y mayormente los productores están, están conformes, es decir, de hecho ayer nombraban que llegaron a tener más o menos unos 200… 200 y pico de productores que están con de alguna manera con esas tareas aconsejadas, lo llevan a cabo. Lo han adoptado y hoy están siguiendo más o menos 170 productores en 14 provincias, es decir, están en todo el país. La verdad que son un montón de hectáreas, 530 mil hectáreas que están bajo esta norma».


Recordaron también su paso por la Reunión Anual de Ornitología (RAO) en Mar del Plata. Mencionaron proyectos de recuperación poblacional como el del macá tobiano en la Patagonia, amenazado por la introducción del visón americano.  «La Reunión Anual de Ornitología en Mar del Plata fue una experiencia increíble», explica Flores, «¿Por qué? bueno, es una reunión muy importante que se hace cada dos años, donde hay todas las ponencias científicas que se reúnen y van a exponer ahí a la reunión sobre distintos temas, todos relacionados, no solo con las aves, sino algunos con otras cosas, pero la mayoría con aves y tuvimos también ponentes de Inglaterra vía zoom en tiempo real,un matrimonio, ambos de 90 años, que hicieron un trabajo en las Galápagos con una especie, el mirlo, y bueno, estuvieron 40 años yendo y viniendo a las Galápagos. Un trabajo monumental y hoy tienen 90 años y siguen trabajando, increíble». 

Ambos observadores locales destacaron el impacto de aplicaciones como eBird para el registro de especies y la participación en eventos globales como los Big Day (mayo y octubre), que aportan datos estadísticos clave para investigaciones científicas. Explicaron que «La Universidad de Cornell tiene una aplicación que es el eBird, que trabaja precisamente con bases de datos a nivel mundial. Ellos son los que impulsan los famosos Big Day, entre los que avistamos aves, que se hacen dos anuales a nivel global, es un día en el que todos los que se dedican a observar aves. El 10 de octubre. Uno es en mayo y otro en octubre. Se recolecta mucha estadística y precisamente con eso los científicos van teniendo avances sobre el monitoreo, especies que se van empezando a registrar en campo, y a la vez te permite monitoreo de los resultados de los programas, por ejemplo en el caso de la del macá tobiano que fue también acá en Argentina un es un ave que habita en los lagos patagónicos y tiene un hábitat específico que va de la mano de la alimentación y de los depredadores que en un momento llegó a descontrolarse y pasó de ser de tener poblaciones de a miles a tener menos, es decir, 200, 300, quedaron ahí y cuando descubrieron el fenómeno pudieron trabajar, que también es un trabajo que hizo Aves Argentinas a través de un programa que trabajaron parques nacionales, los guardaparques, tuvieron un gran rol, incluso fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, la gendarmería… Fue un caso extremo, extremo, claro, sí, sí, sí. Que vos fijate que uno de los depredadores que más atacó fue el visón, el visón americano que fue introducido en la Argentina por la industria peletera, y después como no caminó la industria peletera, empezó, lo soltaron y hicieron un estrago porque es un animal que empezó a depredar cosas que antes bueno, no existía, era un depredador que se encontró, empezó a hacer su lugar, empezó a hacer su lugar y bueno, al día de hoy es un depredador perseguido, ¿no? Porque no tiene que estar, no es del hábitat, no es autóctono, entonces hace el desequilibrio y entonces se ha logrado, no solo frenar hoy por hoy la curva descendente de la presencia de estas aves, sino empezar a ver un reflote estadístico de la población. Entonces eso es el fruto de programas que se hacen con conciencia».
Ya sobre el final de la charla, subrayaron que la observación de aves integra tanto a científicos como a aficionados y entusiastas. Entre sus experiencias recientes, relataron el avistamiento de un águila mora al regresar del viaje y la presencia poco habitual de jotes de cabeza colorada sobrevolando la ciudad de 9 de Julio.

Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/que-par-de-pajaros/

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