
Rural 2026: Milei en modo campaña y un campo expectante
Compromisos internacionales del Gobierno obligaron a romper la tradici...
Compromisos internacionales del Gobierno obligaron a romper la tradicional inauguración de la 138° Exposición Rural y realizarla el domingo, en un acto que reunió al presidente Javier Milei y a las figuras más representativas del agro nacional. Los discursos del jefe de Estado, del titular de la SRA, Nicolás Pino, y de las advertencias planteadas por entidades como CARBAP, marcaron el clima de la la relación actual entre las partes: una mezcla de fuerte optimismo macroeconómico y urgentes reclamos por la presión impositiva y la infraestructura.
El presidente Javier Milei, en modo campaña, no sacó los pies del plato y esbozó objetivos que se vienen anunciando desde hace tiempo pero que, hasta ahora, no se concretan, como la quita de retenciones. Ratificó el rumbo de su gestión económica y afianzar su alianza con el sector agroindustrial. Con un tono enérgico, el mandatario afirmó que su administración está dando vuelta una «oscura página» para el campo, al que describió como un sector que históricamente fue «exprimido, atado de pies y manos» por los sucesivos gobiernos. En este sentido, prometió que se avecina un modelo productivo «radicalmente distinto al que conocimos», subrayando que la prioridad del Estado es «sacarles la bota del cuello» a los productores para potenciar su capacidad de generar riqueza.
Al repasar sus medidas, Milei destacó la eliminación del cepo cambiario, medida a la que calificó como «el robo más grande que sufría el mercado», y aseguró que este paso ya ha permitido una mejora en la rentabilidad de cultivos como la soja y el maíz de entre un 12% y un 19%. Ante la expectativa de los ruralistas sobre la carga impositiva, el mandatario afirmó que la actual política es solo el punto de partida y que el objetivo final es «liberar por completo» al sector de las retenciones. Para cerrar su intervención, el Presidente proyectó un desembarco de inversiones por 15.000 millones de dólares para actividades subexplotadas, capital que, según indicó, quedará sujeto a la pronta aprobación en el Senado de la nueva Ley de Propiedad Privada.
El medido equilibrio del discurso de SRA
Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, operó como un cuidadoso balance entre el respaldo a la Casa Rosada y la defensa de los intereses históricos del campo. Pino reconoció los «notables logros» de la administración nacional, destacando particularmente la fuerte reducción de la inflación, el alcance del equilibrio fiscal, la estabilidad del tipo de cambio y el desplome del riesgo país, factores que, aseguró, han permitido que la producción comience a desplazar a la especulación financiera.
Sin embargo, el líder de la SRA fue categórico al momento de abordar la política tributaria. Mirando hacia el palco presidencial, Pino exigió que las retenciones «deben dejar de existir, por ley y para siempre». Para ilustrar el daño del gravamen, recordó que desde el año 2002 este régimen de índole confiscatoria ha extraído más de 215.000 millones de dólares del sector agropecuario, limitando su potencial de desarrollo. Por otro lado, aprovechó la tribuna para desmentir lo que calificó como un eslogan falso respecto de la capacidad laboral del campo, recordando que la agroindustria sostiene más de 4 millones de puestos de trabajo directos e indirectos. Finalmente, Pino hizo un llamado al Gobierno para que reconsidere la parálisis en infraestructura, argumentando que en el ámbito productivo la obra pública «no es gasto sino inversión».
CARBAP y la otra cara de realidad
Mientras que el diálogo entre el Ejecutivo Nacional y la cúpula de la SRA se centró en las variables macroeconómicas globales, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) expuso un contrapunto anclado en la realidad territorial de las provincias.
La postura de CARBAP dejó en claro que la desregulación financiera nacional choca diariamente con los obstáculos locales. La entidad cuestionó severamente la asfixiante carga tributaria provincial y municipal a la que se enfrentan los productores bonaerenses y pampeanos. Además, hicieron un fuerte hincapié en el deterioro crónico de las rutas y los caminos rurales, advirtiendo que el pésimo estado de esta red de transporte pulveriza la competitividad del sector, elevando drásticamente los costos logísticos y poniendo en riesgo el traslado de la cosecha y la hacienda. Para CARBAP, de nada sirve proyectar un futuro sin retenciones si el campo debe seguir lidiando con infraestructuras colapsadas en el interior productivo.
La inauguración de La Rural 2026 mostró la buena sintonía entre el Gobierno y el campo. Pero las firmes exigencias de la SRA sobre el fin de las retenciones por ley y los reclamos de CARBAP sobre la carga fiscal local y el colapso vial demuestran que el sector mantendrá su posición de cautela. El agro celebra el orden macroeconómico, pero demanda que esa misma eficiencia se traduzca en alivio fiscal directo y obras concretas en los caminos que conectan al país.