
Daniel Melingo, el adiós al rockero arrabalero
Daniel Melingo, uno de los creadores más camaleónicos de la musica argenti...
Daniel Melingo, uno de los creadores más camaleónicos de la musica argentina, murió ayer martes a los 68 años en su residencia del barrio de Chacarita, en Buenos Aires. El artista, que se encontraba bajo cuidados paliativos debido a una enfermedad respiratoria de larga data, fue hallado sin vida por uno de sus hijos. Su fallecimiento marca el fin de una era para el panorama musical rioplatense, donde Melingo dejó una huella imborrable que abarcó desde la euforia del rock posdictadura hasta la refundación moderna del tango oscuro y arrabalero.
Nacido en Parque Patricios en 1957, la vida de Melingo estuvo profundamente ligada a la música desde la cuna. Con una formación académica sólida que incluyó estudios de clarinete y guitarra clásica en prestigiosos conservatorios, demostró tempranamente que sus ambiciones no tenían fronteras de género. En la década de 1980, tras un paso por Brasil colaborando con Milton Nascimento, se convirtió en una pieza fundamental del renacimiento del rock nacional. Su versatilidad como instrumentista lo llevó a formar parte de «Los Abuelos de la Nada» y a cofundar junto a Pipo Cipolatti «Los Twist», banda que inyectó ironía, humor e irreverencia pop a una sociedad que salía de los años de la dictadura militar.
Durante esa oleada creativa, también prestó su talento con el saxofón y el clarinete a las filas de la mítica banda de acompañamiento de Charly García. Posteriormente, expandió sus horizontes hacia Europa, integrando proyectos diversos como «Los Toreros Muertos» en España y la banda de experimentación electrónica «Lions in Love».
En 1998, pateó el tablero de la industria con el lanzamiento de Tangos Bajos, un álbum que partió en dos la historia contemporánea del género rioplatense. Trabajos posteriores como Santa Milonga y Maldito Tango consolidaron su reputación en Europa, especialmente en Francia, donde sus puestas en escena dramáticas y su porte de «malevo» moderno eran recibidas con ovaciones de culto.
Al momento de su deceso, Melingo estaba ultimando los detalles de Tangos bajos (Rework), una reinterpretación modernizada de su disco cumbre que planeaba presentar formalmente en el Teatro Coliseo de Buenos Aires el próximo 21 de septiembre. Asimismo, trabajaba en la realización de un documental abocado a rescatar las raíces afrodescendientes de la música argentina y en el lanzamiento de una línea de vino Malbec bautizada en honor a su obra. Irreverente y sofisticado, Daniel Melingo fue un músico que demostró que el rock y el tango comparten la misma sangre rebelde, y cuya áspera voz seguirá resonando como la banda sonora definitiva del empedrado porteño.
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/daniel-melingo-el-adios-al-rockero-arrabalero/